Explorar los Parques Nacionales de Bwindi y Mgahinga en Uganda, o adentrarte en los Volcanes de Ruanda, es la puerta de entrada a uno de los encuentros más impactantes de la naturaleza: ver a los gorilas de montaña en su hábitat salvaje.
La experiencia comienza en las oficinas del parque, donde te preparas para la aventura junto a otros viajeros y un ranger experto. Tras una breve charla introductoria, el grupo se adentra a pie en el bosque, siguiendo las huellas de una familia de gorilas orientales de montaña (Gorilla beringei beringei) habituada a la presencia humana.
El rastreo puede durar desde media hora hasta cinco horas de caminata, dependiendo de dónde decidan moverse los gorilas ese día. Pero cada paso entre la niebla y la vegetación densa aumenta la emoción: sabes que en cualquier momento puede aparecer ese instante mágico.
Cuando por fin los encuentras, tienes una hora para observarlos de cerca, en silencio, sintiendo la fuerza y la calma de estos formidables primates. Es una experiencia que te conecta con la naturaleza de una forma que no se olvida.
Si buscas una aventura auténtica, este es el viaje que tienes que vivir al menos una vez en la vida.
Nos adentraremos en un bosque primario húmedo con alta probabilidad de lluvias y fango, con pendientes que pueden ser pronunciadas y en altitudes que pueden variar de los 1.500 a los 2.500 m.s.n.m. en Uganda y de 2.500 hasta 3.000 m.s.n.m. en Ruanda, por lo que se requiere una buena preparación física. Los porteadores pueden facilitar la visita, con la propina correspondiente. Llevaremos una mochila pequeña con el almuerzo del día y, al menos, 2 litros de agua por persona, así como el impermeable. Igualmente, pantalón largo con los calcetines por encima de los bajos para evitar la posible entrada de hormigas, calzado cerrado con buen dibujo en la suela y bastones de senderismo, muy recomendables sobre todo en el descenso.
Algunas de las normas para visitar a los gorilas es tener 15 años cumplidos el día de la visita y no utilizar flash para fotografiarles. Se pide llevar ropa con colores naturales propios del bosque, evitando el blanco y colores llamativos. La familia de gorilas concreta para el avistamiento es asignada por el coordinador de rangers la misma mañana del rastreo. Los hábitats están gestionados por las autoridades de Uganda y Ruanda para la fauna salvaje.
- Transporte hasta el punto de inicio de la actividad
- Acompañamiento de un ranger del parque